Contar con una Cultura Ágil se ha convertido en un factor clave para el éxito en el mundo empresarial actual, en especial para aquellas empresas que actúan en ambientes competitivos y dinámicos, con alta incertidumbre y que necesitan adaptarse rápidamente a las demandas del mercado.
En Bolivia, no estamos exentos de esta nueva realidad ya que cada vez competimos más con empresas transnacionales que no necesitan estar físicamente en nuestro país, pero al adoptar la agilidad como una cultura de trabajo, las empresas pueden responder rápidamente a estos cambios y mejorar su rendimiento general.
¿Qué es la Cultura Ágil? Es un enfoque de trabajo y un conjunto de valores que promueve la adaptabilidad, la colaboración, la mejora continua y la rápida respuesta a los cambios en el entorno empresarial. Surgió en el ámbito del desarrollo de software en 2001, pero desde entonces se ha expandido a otros sectores y áreas de negocio.
Sus principios fundamentales son:
- Flexibilidad y adaptabilidad
- Colaboración y comunicación
- Entrega incremental y rápida
- Mejora continua
- Enfoque en el cliente
- Empoderamiento de los empleados
Según un estudio de McKinsey, las empresas que adoptan la agilidad pueden experimentar un aumento del 25-35% en la productividad y mejorar la innovación en sus equipos de trabajo, algunos ejemplos de empresas son:
BBVA: En 2019, BBVA reveló que el 63% de sus proyectos globales ya se gestionaban con metodologías ágiles, y la adopción de estas prácticas le permitió una reducción del 30% en el tiempo de desarrollo de proyectos.
Otros ejemplos de empresas que aplican esta metodología son:
Mercado Libre: Empresa de comercio electrónico y servicios financieros más grande de América Latina.
Rappi: El startup colombiano de entrega a domicilio
Falabella: Una de las mayores tiendas por departamentos y empresas de comercio electrónico en América Latina
Spotify: Le ha permitido mantenerse a la vanguardia de la industria de la música y crecer a más de 345 millones de usuarios activos mensuales
La adopción de la AGILIDAD nos permite a las empresas: experimentar, aprender y adaptarse rápidamente a las nuevas ideas, a mantenernos a la vanguardia y vigentes en un mundo tan cambiante y competitivo.
Claudia A. Claver R.